

PISO DE CHAROLPiso de Charol, la nueva creación de Hausson, se inspira en la belleza atemporal de las imágenes y coreografías creadas por Busby Berkeley a principio de los años 30.
Piso de Charol no quiere reproducir, sino recrear el ambiente de elegancia y glamour que Hollywood creó como contraposición al crac de la bolsa de 1929 y reflejar, desde el universo de Busby Berkeley, el mundo de los musicales americanos de aquella época.
Los efectos mágicos surgen en relación a las fantásticas imágenes creadas por Berkeley para las películas: “42 nd street”, “Gold Diggers”, “Footligth Parade”, e “In Caliente”. Además el espectáculo arranca con un homenaje a “El Cantor de Jazz” (1929), la primera película sonora de la historia del cine y a su intérprete, Al Jolson.
La música de Duke Ellington nos acompaña durante todo el espectáculo, un referente ineludible de la época que va desde su debut en el Cotton Club de Harlem en 1928 hasta principio de los años 40.
Piso de Charol tiene como referente a Joan Brossa, cinéfilo y admirador de Busby Berkeley, al que dedico uno de sus poemas visuales.
Dirección. Hermann Bonnin Ilusionista. HaussonPartenaire. Vanessa Torres
Iluminación. Pep Barcons
Escenografia y dirección de arte. Manuel Trullas
Montaje proyecciones. Vicent BarellaMovimiento. Toni Mira
Material mágico. Magicus
Producción. Brossa Espai Escènic

Trailer http://www.youtube.com/watch?v=5GtkQA_L5iI
La crítica ha dichoIlusionismo “deco”
Jordi Jané (Avui)
Hausson vuelve a ofrecer un recital de ilusionismo teatral en el que el virtuosismo y la elegancia son el vehículo de un cumulo de explosiones emotivas. El espectáculo es un viaje con perfume decó, del que el espectador retorna feliz y agradecido. ¿Se puede pedir algo más?
Mago y coristas
Joan-Anton Benach (La Vanguardia)
En cada nueva propuesta, Hausson se supera a sí mismo, tanto en la invención del efecto imposible como en el adorno dialéctico del engaño. El artista conduce al público por la senda de una lógica estricta, muy confortable, para que sean más potentes la sorpresa y el sobresalto ante el estallido de lo inverosímil. Formidable.
Pasen, vean, sueñen
Begoña Barrena (el País)
Las ágiles manos de Hausson tan pronto parecen crear de la nada un montón de monedas como varios juegos de naipes. Pero no les voy a contar nada más porque no me van a creer. Para ello, hay que entrar en el Piso de charol y dejarse guiar.
Carme Tierz (Time Out )
Hausson se convierte en el exquisito anfitrión de una velada mágica que sorprende por los números y seduce por su cuidada selección y combinación de música, imágenes y efectos mágicos. Piso de charol resalta por su sencilla elegancia, por un clasicismo que hoy en día, acostumbrados a los shows de magia basados en la aparatuosidad, adquiere un tono casi experimental.
Antonio J. Navarro (La Guía del Ocio)
Piso de charol es un espectáculo de magia puro, como seguramente podían verse cuando Berkeley filmaba sus películas. Es divertido y frívolo, serio e inquietante a veces, reclama y consigue participación del público y posee el carácter y el rigor de quien hace su trabajo con pasión y entrega. Como el mismo Berkeley. No es bueno es genial.
Ramon Oliver (Que fem)
Un espectáculo de magia en el que el siempre brillante Hausson nos ofrece un seguido de efectos màgicos nunca vistos hasta ahora y nos pasea por un Hollywood glamuroso y elegante, mientras suena la música de Duke Ellington.